Ayer Domingo 17 de Agosto, mi esposo (Jesús Zaragoza) y yo (Pilar Armas) decidimos llevar a nuestro hijo (Miguel Eduardo) a la ronda discovery kids que se presentaba en el ccct en el estacionamiento descubierto. Nos paramos a las 6 a.m. y nos fuimos a buscar las fulanas entradas para la función del día. Tras 4 horas de cola, logramos conseguir entradas para la función de las 3:30 p.m. Llegamos nuevamente al centro comercial a las 3 p.m. Llamaron a la función y nos colocamos en la cola. Entramos... nos encontramos con un piso interactivo donde los chiquitines tenían que reciclar, pescar, etc. La animadora que ahí se encontraba con unos ánimos que dormía a cualquiera, además un desorden FATAL; continuamos con lazy town que no fue mejor que el anterior, pero el COLMO fue el espacio dedicado a los backyardigans, el insultante recreador que allí se encontraba, gritaba y manoteaba a los niños, quienes no entendían sus saltos de mono y sus lecos exagerados donde además no nos dejaron tomar fotos. Agradezco la intención del espacio, pero considero que un poco de organización nunca sobra y además para un evento tan esperado por los niños, deberían tener más creatividad y mejores actividades, porque realmente para ver afiches, era mejor quedarse en casa viendo TV, mi hijo salió decepcionado, me dijo que para ver sólo fotos, era "chimbo", sólo estaba Doky y Clifford, pero ni hi5 era real, un video en pantalla gigante nada más, no tuvieron la delicadeza de disfrazar unas 5 personas para imitarlos y dejar conformes a los más pequeños, que aunque inocentes no son tontos. Realmente no sé que piensa el organizador del evento, no tengo muy claro si es que cree que los venezolanos somos ignorantes o sencillamente que con cualquier futileza estamos conformes. Pues dejeme explicarle para que le quede bien claro, que los venezolanos estamos acostumbrados a eventos de mayor calidad y; si por el hecho de ser gratuito se creyeron con derecho de ofrecer una exhibición verdaderamente paupérrima, si para ofrecer cordialidad, respeto, organización y calidad hay que pagar. Entonces cobren las entradas y bríndenle a nuestros hijos un verdadero “espectáculo”.